Tengo la sensación de estar repitiendo una y otra vez la misma escena, buscando bocanadas de aire entre labios y besos fugaces. Pero no es suficiente para respirar.
Quiero que todos los instantes sean eternos, y que nada frene la consecuencia de mis actos. Quiero pagar por ello, y que el precio sea la más brillante de las sorpresas.
Ahora necesito que sea inesperado, que me saque de la luz, que me lleve a las sombras para luego recordarme como es el mundo fuera. Y encerrarme bajo las mantas y el abrigo de un abrazo. Pasamos la noche intentando estar en vela, intercambiando palabras torpes, intercalando besos cansados, pero llenos de ganas de ti y de mí.
Un ''Buenas noches'' frente a un ''por favor, quédate un rato más'', y que te quedes dormido mientras luchas por sentirme a tu lado.
Es todo tan simple, todo cabe entre dos personas, pero existe un abismo en ese mismo lugar, y un paso en falso puede ser letal.
Y tan solo en un segundo, la cuerda se rompe y todo acaba.