martes, 8 de julio de 2014

Phases.

Me divido en tres secciones; cuerpo, mente y yo. Lo único que quiero es que vuelva a tomar el control la más peligrosa de las tres, volver a sentirme viva con pequeños gestos, y ansiar las ganas de seguir que ahora mismo no tengo. 
Me divido en dos estadios, cuando tengo poder y cuando flaquean las fuerzas. Quiero sentirme poderosa, saber que puedo moverme como quiero, que puedo moldear mi entorno, mi cuerpo y mi mente a mi antojo. Quiero volver a castigarme por todo aquello que merezco, y solo conseguir ser premiada si de verdad ha supuesto un esfuerzo.
Me divido en clases, la más baja sufre, es la que más tiempo convive conmigo, afligida por la constante tortura por parte de la cumbre de esta pirámide. La cabeza de serie, el emperador entre otros muchos, que exige, que obliga, que hiere si es necesario. Conviven, sin embargo en la armonía más perfecta, porque ¿como iba a sobrevivir a todo esto si no?. 
Me divido en entes, complicados a su manera, que se dejan llevar por la calidad de las notas, de las melodías y los sueños. Escribe con los ojos cerrados, inspirando con calma y profundamente, dejando que todos los sentidos se posen sobre sus manos, y que salga de ellos todo lo que siente. Cuando el éxtasis fulmina y acaba bajando a la realidad, estoy vacía. 
Me divido en nombre y apellidos, en imagen y perspectiva. Me divido ante todo en lo que vosotros pensáis que soy, y lo que soy de verdad.