Puede que solo sean
momentos aburridos en clase, o puede que sea el próximo best seller
mundial. En cualquier caso, es.
Volutas
por allí, Francescos por allá, no entiendo que pretende. La
sabiduría no sirve de nada si no eres capaz de compartirla. Es como
tener un filete pero no comértelo. O comprarte ropa y dejarla en el
armario.
Siempre
me eneseñaron que una parte fundamental del conocimiento es la
comunicación, de hecho, muchos filósofos y otros pensadores, desde
el clasicismo, se basaban en conversaciones con sus alumnos y
discípulos para poder llevar a cabo una buena racionalización de
sus teorías. Los diálogos como método de comprensión legítima...
Siempre se podrán entender conceptos oscuros muchos más fácilmente,
si hay alguien que pregunta por uno mismo las dudas que queremos
despejar. Los grandes genios, lo son en el momento en el que
comparten y trabajan esas teorías en compañía, los que no lo
hacen, son unos necios y cerrados a la sociedad.
¿Qué
pasaría si, en realidad cada uno de nosotros estamos guardando para
el secreto una verdad universal, algo que nadie más conoce? Quizá
sean las respuestas a las preguntas que todos hemos estado buscando
durante milenios, quizá no nos demos cuenta de que es importante, o
quizá esté escondido en el subconsciente y no pueda salir.
Todos,
en nuestro interior, somo s unos genios. Unos con más ganas y
capacidad para compartir, otros en el desconocimiento de esta faceta.
Ya
compartamos conocimientos científicos, humanísticos, psicológicos,
lo que sea, la compañía siempre es necesaria, agradable, natural.
Los individuos se alimentan unos de otros, cada uno bebe de lo que
los demás desprenden. Nosotros estamos hechos de lo que hemos
querido adaptar de otras personas, somos un compendio de todo lo que
ha pasado por nuestra vida, todo lo que hemos experimentado y visto,
todo lo que nos queda por experimentar.
Por
ello, hay que agradecer tanto a los buenos amigos de la infancia,
como a esos sujetos que aparecieron para abrirte en canal y
arrancarte las entrañas. Todos. Aquellos que están, otros que se
van alejando, los que ya han desaparecido. Seguimos conectados, el
pasado siempre permanece. En la memoria, en un cajón donde se
almacenan los momentos, las historias, las sensaciones, y que podemos
abrir según queramos. Que a veces se abre de golpe y deja escapar
miles de cosas, sin avisar.
El
pasado siempre permanece, quedan rastros de ello. El pasado de la
humanidad, nuestro propio pasado, las cicatrices.
Be
proud. Stay Strong. Keep on living.
Wisdom.
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